Archivos Mensuales: octubre 2009

>Imitación, Copia o Réplica

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Hace unos días se celebró un evento convocado por Swatch Group en la Suite Royal del Hotel Villamagna, al cual llegué pensando “otra más”. Me sorprendieron todos y cada uno de los responsables de producto que engloba éste grupo suizo relojero, los cuales se debatieron con relativa facilidad a simpáticas e incómodas preguntas que por aburrimiento se me ocurrían y así amenizaba la charla. Llegamos sin querer al punto de inflexión que todas las marcas debaten a hierro: la piratería o top-manta. Ventas ilegales, sustraídas, imitaciones, copias y réplicas de toda pieza deseada por un consumidor sin posibles o con ellos, que no quieren aflojar los euros de un original. Me recordó inmediatamente el comentario de un empresario catalán con referencia a comprar en la tienda o al pobre top-mantero de turno; dijo –para qué pagar por un Gucci su precio si lo tienes igual por muchísimo menos-. Y con esto se quedó tan a gusto.

En mi opinión la calidad prima ante todo y no es lo mismo un bolso, un reloj o un cirujano de garantía a un a ver si puedo o si total… Los maestros artesanos elaboran una a una cada pieza cuidando el detalle con mimo, utilizando materias primas de alta calidad pues se comprueba al término el resultado; y si éstos no pasan el control se destruyen. Doy fe de como nace un bolso Loewe, unas gafas Alain Mikli, un reloj Glashütte o una intervención de un glioblastoma multiforme con éxito. Por ello les traslado éste conocimiento poniendo a un bolso en la palestra. Una imitación es semejante a un original, se parece pero no es, por ejemplo: un bolso con print de logos LV (Louis Vouitton) y otro del mismo color y forma pero con print LU, versión barata claro está; una copia es la reproducción exacta de un original, son iguales pero la diferencia puede ser la longitud de puntada o la firma, la calidad es la misma; y por último, la réplica es lo más próximo al original, dista de ser exacta porque el tipo de puntada, hilo, forro o herrajes son parecidos pero no iguales.

Preferir lo efímero sucede continuamente incluso en el trabajo, las relaciones, los amigos, la familia… es más fácil e implica menos esfuerzo. Nos encontramos en la “era de usar y tirar”, la persecución de un objetivo, la obtención del mismo y el desecho tras su utilización. Desgraciadamente el necio ser humano sólo aprecia la genuina esencia después de haber sufrido su pérdida, a no ser que posea una profunda capacidad de atención y discurra en ello. A todos nos llega o ha llegado evolucionar forzosamente, por supuesto, continuaremos haciéndolo a lo largo de nuestras vidas. Y al frívolo… le llegará, sin duda.